El paso por mi escuela no solo me brindó herramientas para sanar, sino también para fortalecer mi capacidad de empatía y conexión con los demás. Hoy me siento más ligera, y aunque sigo sanando, tengo mayor claridad sobre mi propósito y una profunda gratitud hacia mis ancestros. Recomiendo esta escuela a cualquiera que busque sanar, crecer y reconectar con su esencia de una manera amorosa y respetuosa